Consejos para combinarlos
Lo más fácil es usar el azul como base y el naranja como acento, por ejemplo en proporción 60-30-10 con un neutro blanco o beige. En ropa, un pantalón o blazer azul marino con un detalle naranja funciona muy bien. En casa, un sofá azul con cojines naranja o mostaza da vida sin cansar. En diseño, el azul transmite confianza y el naranja es ideal para botones.
Contraste entre los dos: 3.0:1. No pongas texto de uno sobre el otro: se lee mal.