El estilo nórdico o escandinavo busca luz, orden y calma. Usa mucho blanco y gris claro, madera natural y algunos tonos suaves como salvia, azul niebla o rosa empolvado. Estas 12 paletas te ayudan a llevarlo a tu casa o a tu marca.
Blanco y madera
La combinación más típica de un salón nórdico.
Gris niebla
Para espacios pequeños que necesitan luz.
Salvia escandinava
Aporta naturaleza sin perder serenidad.
Azul fiordo
Fresca y tranquila, buena para baños y dormitorios.
Rosa nórdico
Rosa empolvado con grises; muy usada en cuartos infantiles.
Hygge
Neutros cálidos que invitan a quedarse en casa.
Negro escandinavo
Contraste gráfico con detalles en negro.
Pino y abedul
Verde bosque profundo con maderas claras.
Mostaza suave
Un cojín o una manta mostaza como único acento.
Azul invierno
Fría y luminosa, recuerda a la nieve.
Terracota nórdica
Versión más cálida del estilo escandinavo.
Lino y gris carbón
Sobria y textil, perfecta para dormitorios.
Toca un color para copiar su código HEX. El icono del lápiz abre la paleta en el editor para cambiarla.
Maximiza la luz
En los países nórdicos hay pocas horas de sol, por eso las paredes son blancas o casi blancas. Si tu casa es oscura, este es el primer paso.
La madera clara es parte de la paleta
Pino, roble claro y abedul aportan calidez al blanco y al gris. Tenlos en cuenta como un color más, no como un añadido.
Pocos acentos y repetidos
Elige uno o dos colores de acento, como salvia o mostaza, y repítelos en cojines, cuadros y plantas. Así el espacio se ve ordenado.