Si no tiene ventana, apuesta por tonos claros
En un baño sin luz natural los colores oscuros pueden hacerlo sentir pequeño y cerrado. Usa blancos, cremas o tonos muy suaves en paredes, y añade el color en toallas, alfombra o un mueble. Una buena luz blanca neutra también ayuda.
Elige primero el azulejo o la cerámica
Los azulejos, el lavabo y el sanitario son lo más difícil de cambiar. Define la paleta a partir de ellos y luego elige la pintura de las paredes. Si ya tienes azulejos de color, un tono neutro en la pared evita que el baño se vea recargado.
Pintura apta para humedad
Usa pintura lavable y resistente a la humedad, idealmente con antihongos, sobre todo cerca de la ducha. Los acabados satinados se limpian mejor que los mates. Ventila después de cada ducha para que el color dure más.